EXCURSIÓN DE DÍA COMPLETO “BRUJERIA EN NAVARRA”.
Salida de Pamplona con dirección al Valle del Baztán. Enclavado en el Pirineo Atlántico, el valle del Baztán es tierra de hidalgos y de indianos, aquellos que regresaron de las “Américas” con una gran fortuna y dejaron su huella en sus espectaculares casas. También es el camino de los peregrinos que acudían a Santiago utilizando esta ruta alternativa, atravesando este gran manto de verdes prados y bosques encantados con aroma de mar.
Nos detendremos en Elizondo, capital del Valle del Baztán, pueblo que presenta bellos rincones con una magia especial. A ambas orillas del río Baztán se extiende el casco urbano de Elizondo, en el que existen multitud de construcciones nobiliarias como casonas y palacetes. Contemplaremos el Palacio de Arizkunenea y el Ayuntamiento, además del precioso barrio de Beartzu, y pasearemos por la Plaza de la Coral de Elizondo, encabezada por una fuente que alberga una obra del escultor Xabier Santxotena, los Arcos de la calle Jaime Urrutia: unos bonitos soportales inmortalizados por el pintor Javier Ciga, y el puente Antxitonea desde donde podremos contemplar uno de los rincones con más encanto del pueblo.
Tras la visita, nuestro siguiente destino será Zugarramurdi, pueblo que toma el nombre de las famosas Cuevas, donde realizaremos una visita al Museo de las Brujas. Este museo alojado en un antiguo hospital de la localidad y a poca distancia de la célebre cueva, aborda todas las cuestiones relacionadas con el mundo de la brujería a la vez que retrata a la sociedad navarra del siglo XVII con sus mitos y leyendas. Comenzaremos el recorrido con una representación de la comarca de Xareta, seguidamente podremos disfrutar de un audiovisual “La Caza de las Brujas” en el que se recoge los procesos inquisidores de 1610.Terminaremos la visita recorriendo la primera y la segunda planta, donde a través de audiovisuales, conoceremos los mitos, la sociedad matriarcal y la figura de la herbolera, y descubriremos la sabiduría ancestral que poseían las mujeres de antaño.
Una vez conocida la historia, nos acercaremos a la Cueva de Zugarramurdi, que acogía aquellos rituales y festines desenfrenados, los conocidos Akelarres, hasta el siglo XVII. El origen de la palabra akelarre tiene lugar del prado adjunto a la cueva. Esta no contiene estalactitas y estalagmitas pero conserva un atractivo único, que nos obligará a imaginar cómo se realizaban estos ritos. Un toque mágico que nos envolverá de tal manera que nuestros sentidos despertarán en un sinfín de sensaciones.
Pasearemos por el centro de Zugarramurdi, donde podremos contemplar la Parroquia de la Asunción, edificio de de finales del siglo XVIII; la Casa Parroquial; la Casa Dolarea, destaca en ella el escudo de piedra con el ajedrezado propio de la localidad.
Retornaremos el camino para degustar la gastronomía típica de la zona en un Restaurante de Arizkun, considerada una de las poblaciones históricamente más trascendentes del Valle del Baztán. Tendremos la posibilidad de visitar el misterioso y encantador enclave conocido como “el Pozo de Las Lamías”.
Seguidamente, encaminaremos nuestros pasos hacia Arraioz, localidad que no escapó a las acusaciones de brujería. En 1662 alcanzaron un punto exacerbado, fomentado por antiguas rencillas y enemistades familiares entre clanes locales. Allí, las personas acusadas, fueron encerradas en las viejas torres medievales de Jauregizar y Jauregizubiri, o casa-torre Zubiría, donde fueron sometidas a “tormento” por las autoridades civiles.
Poco más de 10 Km. nos separan de Doneztebe- Santesteban: los primeros testimonios sobre brujería en Navarra se dieron en el valle de Malerreka en 1328, pero es a partir del S. XVI cuando se producen los numerosos sucesos contra las “brujas”. Maria de Ituren fue la cabeza de los encuentros nocturnos que se producían en el monte Mendaur, el más alto de la comarca. Allí se sucederían los Akelarres y ungüentos. En la actualidad, podemos contemplar la ermita de la Trinidad que corona la cima del nombrado monte o la del San Miguel que se alza en Doneztebe- Santesteban y que fue bendecida e inaugurada en la festividad de su advocación en 1611 tras la visita del Inquisidor Salazar a esta localidad.
Retornando hacia Pamplona, nos detendremos en Anocibar, una pequeña localidad del Valle de Odieta que fue en 1575 escenario de uno de los procesos brujeriles más espeluznantes y famosos de Navarra. La principal acusada Mari Juana de Anocibar fue quemada en la hoguera acusada por su propio sobrino y el abad de la iglesia.
Ya en puertas de Pamplona, en el Valle de la Ultzama, tiene su importancia el bastero de Lizaso y en el valle de Anué, la posadera de Olague. El testimonio principal de las acusaciones fue el de un niño de 5 años que aseguro haberles visto montados en cabras volando por los aires dirección Pamplona donde se reunirían para adorar a Belcebú.
Para culminar este estupendo recorrido proponemos realizar una parada en este valle idílico de verdes prados, rodeados de de robles y hayas, para degustar un postre típico de la zona: la cuajada, elaborada con leche de oveja sobre la que se vierte una piedra al rojo vivo para conferirle su peculiar sabor tostado.
Regreso a Pamplona.